SANKI nace de la fusión de dos palabras usadas en Japón: el sufijo -SAN, y KI.
En Japón se acostumbra usar el sufijo “-san” como expresión de honra, es decir, respeto en sumo grado, veneración, cuando se refiere a algo o alguien por lo que representa (por su santidad, dignidad o grandes virtudes). Por eso en japonés, se suele poner -san luego del nombre de alguien a quien honramos.
Y “KI” es la “energía vital”, fuerza generadora de vida, la fuerza del espíritu. El KI es la energía universal que da vida y alienta todo lo existente y tiende siempre a buscar la armonía de los opuestos. Se manifiesta en el ser humano a través de su actitud, su postura y sus gestos. KI también puede entenderse como el pensamiento positivo, el momento de creer en uno mismo, momento de fe, confianza o un estado unificado de mente y cuerpo. Cuando algo captura totalmente tu interés y tu imaginación estás usando KI naturalmente. Es un estado donde estás “conectado”. Muchos experimentan KI naturalmente mientras juegan algún deporte, trabajan hasta altas horas de la noche en un proyecto, están haciendo lo que más les apasiona, juegan con sus hijos, o simplemente estando con quien se ama. Al estar conectado al KI se experimenta un abastecimiento ilimitado de energía.
“KI es un estado de gracia por plena conexión con Dios experimentando Su flujo de energía a través de ti -que ahí es Él- mientras haces lo que haces fundido en ello”.
- Dr. Alejandro Ariza.
Sin duda existe una energía que es y da vida a todo ser, eso es KI, la fuerza del espíritu como principio y motor de vida. “KI” parece difícil de definir, pero sería más atinado decir que es difícil de comprender, más que de definir. El “KI” japonés corresponde al término “Chi” de China (con su doble manifestación del Yin y Yang), al término “Prana” de la India, y al “Espíritu Santo” de la Religión Católica.
El ser humano recibe permanentemente esta energía (KI) y es lo que le permite conservar la vitalidad. Sin embargo, la vitalidad dependerá siempre del nivel de conciencia de la conexión, del grado de armonía que logre establecer consigo mismo y con el entorno con el que se relacione la persona.
Así, entiendo que SANKI quiere decir:
“Honro a la Energía Vital”
Respeto en sumo grado a la energía universal que da vida y alienta todo lo existente y tiende siempre a buscar la armonía
Venero a la fuerza del espíritu como principio de vida
¡Nada más y nada menos eso es lo que entiendo que quiere decir SANKI!
Creo y sé que la energía vital es un privilegio de todos los seres vivos en cuanto a la dicha de poder experimentar la vida misma en conexión con todo y con todos.
Creo y sé que esa energía vital no distingue credo, raza, religión, posición social o identidad alguna.
Creo y sé que esa energía vital es un principio dador de vida que no discrimina y da la oportunidad de experimentar vida a toda la materia.
Creo y sé que la energía vital es una oportunidad para todos, la oportunidad de sentir emoción la dicha de experimentar vida en armonía con todo y con todos.
Creo y deseo entender así, que SANKI es Honrar a la Energía Vital en cuanto a la emocionante oportunidad que se nos brinda, como poderoso generador de movimiento de ayuda mutua, para que todos nos podamos sentir realmente vivos experimentando la dicha de realmente vivir en armonía con la riqueza que nos ofrece la Vida misma, atravesando por nosotros esa energía vital y que podemos hacer llegar a los demás invitándolos a hacer lo mismo: SANKI.
- Dr. Alejandro Ariza.
“La dimensión última que se encuentra en lo más profundo del ser humano, la dimensión suprema de la vida, es conciencia y amor universal. La una no puede existir sin el otro. Verdad y amor son una sola y misma cosa”.
-Taisen Deshimaru